Álvaro Navarro, fundador del medio digital Artículo 66, es un periodista nicaragüense con una larga trayectoria en temas de derechos humanos y fiscalización pública. Su labor lo llevó a ser víctima de persecución por la Fiscalía de Nicaragua, lo que lo obligó a exiliarse en Costa Rica en 2022.
Periodista desde 2004, en 2010 Navarro se unió al equipo de El Confidencial, uno de los medios independientes nicaragüenses más importantes. En 2016, dejó el periodismo para producir un programa cultural en un canal privado. Sin embargo, las elecciones generales de ese año, fueron poco transparentes y Navarro se dio cuenta de que no podía abandonar su vocación periodística. “Vimos que los partidos aliados de Daniel Ortega, minoritarios y pseudo opositores inscribieron muertos o desconocidos. No podíamos quedarnos callados” Señala.
Junto con un colega, encontró un espacio gratuito en la radio durante ocho meses, dónde hicieron un programa radial noticioso. Poco después, en septiembre de 2017, crearon el medio digital Artículo 66, cuyo nombre es en alusión al artículo de su constitución que señala el derecho a la información veraz. «Al principio, lo pensamos como un portal sólo de debates y entrevistas», explica. «Pero luego vimos la necesidad de una plataforma informativa».
Con tan solo seis meses de existencia, Artículo 66 cubrió las protestas estudiantiles y sociales que se extendieron desde abril hasta julio de 2018. El 20 de abril, Navarro estuvo en el predio de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) de Nicaragua, donde presenció el asesinato del estudiante Álvaro Conrado, de 15 años, en medio de una protesta. Allí, la policía lo retuvo, le quitó su celular y lo amenazó con detenerlo. “Un oficial me dijo que bajara la cabeza y me negué. Le dije: ‘Usted me quiere humillar y no lo permitiré. Para mí era algo simbólico’”, recuerda.
Navarro continuó cubriendo las protestas. En una de ellas, vio cómo un grupo de estudiantes se enfrentaba a un hombre armado del Frente Sandinista oficialista. Lo que no esperaba era que su foto apareciera en redes sociales señalado como un enemigo de ese partido. A partir de entonces, él y otros colegas fueron acosados por mensajes y fueron llamados “terroristas mediáticos”.
A pesar de todo, continuó ejerciendo el periodismo. “Yo era muy contestatario y desafiante”, señala.
Sin embargo, en 2021, el régimen de Ortega inició un proceso de espionaje y persecución contra medios de comunicación y periodistas independientes. Navarro fue citado el 3 de junio del mismo año ante el Ministerio Público en calidad de testigo. “Cuando apresaron a [la periodista y precandidata presidencial] Cristiana Chamorro, empezó la cacería. Ya sabían todo sobre nuestra trayectoria periodística y alguien de la fiscalía me advirtió que irían por mí”, comenta.
El 15 de junio de 2021 ante la posibilidad de ser encarcelado, Navarro decidió huir con la ayuda de defensores de derechos humanos. Cruzó la frontera, pero antes de hacerlo, le pidió a su pareja que regresara a Nicaragua. “Pensé que si me capturaban, ella que no tenía la culpa de nada caería conmigo”, señala Navarro. Actualmente están juntos.
En febrero de 2023, el régimen nicaragüense lo despojó de su nacionalidad junto a otros periodistas, quitándole todos sus derechos como ciudadano de su país. Pese a lo doloroso de este proceso, continúa desde el exilio Artículo 16. En mayo del 2023 fue uno de los primeros 14 de 101 solicitantes nicaragüenses que logró obtener la nacionalidad española, luego de que el gobierno español la ofreciera a exiliados. Sin embargo, aún se encuentra en Costa Rica y su estatus continúa como refugiado político.